A Rowan Isaacson le diagnosticaron autismo cuando tenía dos años y medio. Sus padres, Rupert y Kristin, se encontraron de pronto frente a un trastorno desconocido, misterioso, angustioso. Era abril de 2004 y su hijo dejó de hablar de repente, se encerró en su mundo, con rabietas y gritos que nada ni nadie parecían consolar; "como si le hubiesen robado de repente el alma a Rowan". Hasta que descubrieron su especial relación con los caballos.

Rowan es el protagonista de un documental, 'Over the hills and far away' (una expresión anglosajona que puede traducirse como 'en la distancia'). Una película que estos días ha podido verse en el Festival de cine de Sundance y que ha producido su padre, Rupert Isaacson, con la ayuda de su esposa, la psicóloga californiana Kristin Neff, y el director de cine Michel Orion Scott .

Rupert, un periodista británico implicado también en grupos activistas pro-derechos humanos, había abandonado su afición a los caballos al conocer el diagnóstico. Temía que fuese peligroso para el niño estar cerca de los animales o que estos le hiciesen daño. Hasta que un día, Rowan se escapó de casa, saltó la valla de los vecinos y se sentó entre las pezuñas de un grupo de ejemplares que pastaba por allí. Betsy, la líder de la manada, empezó a rumiar y a pasarle la lengua por la cabeza.

Sus padres no podían creer lo que estaban viendo; como tampoco podrían imaginar que ése sería el comienzo de su nueva vida, de un viaje muy especial en busca del alma robada de Rowan. Desde ese día, mientras cabalgaba a diario con su hijo y volvía a hablar de nuevo con él, el periodista empezó a darle vueltas a una idea en la cabeza: '¿Existe algún lugar del planeta donde se pueda combinar el trato con los caballos y el tratamiento del autismo?'.

Viaje a Mongolia

Aunque como Rupert se apresura a aclarar, no se puede decir que el viaje haya curado su autismo. Sí ha cambiado a Rowan, han desaparecido sus rabietas, su propensión a aislarse del mundo y a rechazar todo contacto humano; ha vuelto su sonrisa, han mejorado las manifestaciones psíquicas y psicológicas de la enfermedad, pero como dice su padre, el autismo sigue ahí.

Fuente: El Mundo, 28/01/09
ENLACES DE INTERÉS:
Documental The Horse Boy
Fundación The Horse Boy
El niño de los caballos
Confederación Autismo de España