Un equipo de científicos de
Con la apariencia de un pequeño ordenador, este prototipo transforma las distintas tonalidades en notas musicales. Dirigido a los más pequeños, está dotado de juegos interactivos. Así, por ejemplo, permite que los más pequeños pinten un cuadro y puedan distinguir los diferentes colores que utilizan ya que oirán una nota diferente cada vez que cambien de tonalidad de color.
Para sus creadores, es importante transmitir la percepción de color a quienes no pueden apreciarlo ya que "representa uno de los aspectos más importantes y condicionantes de la realidad que nos rodea. Tiene la gran capacidad de emocionarnos, de impresionarnos y de crear significados y valores simbólicos que como consecuencia toman parte de la cultura y de las tradiciones de cada persona".
El proyecto, llamado Col-diesis, se basa en la 'sinestesia', que es la capacidad de asociar a un sentido una sensación percibida por otro, según ha explicado, el profesor del departamento de Informática y Matemáticas de
Según el científico, todas las personas tienen esa capacidad de una forma más o menos marcada. Así, por ejemplo, cuando se habla de luz fría, cualquier persona "es capaz de imaginar las posibles razones por las que se asocia un determinado color a la sensación de frío".
Según explica Perales, aunque la asociación es subjetiva y cada persona vincula un color a una nota musical distinta, "hay puntos comunes, como que todo el mundo asocia los colores claros a sonidos agudos y los oscuros a sonidos graves".
Partiendo de este concepto, el equipo de
Estimulación sensorial
El proyecto de
Además de ser útil para explicar los conceptos de los colores a los niños ciegos, el programa también tendrá uso en el ámbito de la estimulación sensorial para los niños que sufran cualquier tipo de limitación neuronal o discapacidad.
Posteriormente se utilizará también en personas con autismo y, finalmente, en por niños invidentes, destinatarios últimos de este proyecto.
Una vez realizadas las pruebas que permitirán ajustar el prototipo, una empresa especializada se hará cargo de su fabricación en un modelo integrado portátil, que constará de un sensor que el niño llevará en un dedo (al tocar un objeto podrá saber su color) y de una pulsera, donde se alojará el ordenador que transformará el color en un sonido.
Fuente: El Mundo, 25/05/08

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