Un análisis óptico, rápido, barato e indoloro podría ser útil para controlar la progresión de la esclerosis múltiple, según un estudio publicado en la revista 'Neurology'.Gracias a esta técnica de imagen, conocida como tomografía de coherencia óptica, es posible analizar el grosor de las fibras nerviosas de la retina, un indicador de la evolución de la enfermedad, ya que se debilitan a medida que esta avanza.
La esclerosis múltiple es una enfermedad del sistema nervioso central que afecta al cerebro, tronco del encéfalo y a la médula espinal. A causa de este trastorno, cuyo origen aún se desconoce, la mielina, la sustancia que recubre las fibras nerviosas, resulta dañada, por lo que la habilidad de los nervios para conducir las órdenes del cerebro se interrumpe.
Según los autores de este trabajo, investigadores de la Universidad estadounidense Johns Hopkins, la tomografía de coherencia óptica permite conocer los efectos de la esclerosis múltiple de un modo más rápido, barato y efectivo que con otras técnicas, como la resonancia magnética.
Fuente: El Mundo, 18/10/07

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