Investigadores británicos han descubierto que el gen IRS-1 influye sobre la esperanza de vida de los mamíferos, lo que podría contribuir a desarrollar tratamientos para enfermedades relacionadas con el envejecimiento, entre ellas el alzhéimer, el cáncer y las dolencias cardíacas, según informa el diario The Guardian.
Dominic Withers, del Centro para la investigación del envejecimiento del University College de Londres, que ha liderado el estudio, sostiene que el IRS-1, del que hasta ahora se sabía que regulaba la insulina (la hormona encargada de controlar el nivel de azúcar de la sangre) influye sobre la esperanza de vida de los mamíferos, lo que podría permitir desarrollar métodos para retrasar el envejecimiento humano en el futuro.
Fuente: Solidaridad Digital, 24/10/07