Unas 300.000 personas sufren daño cerebral adquirido (DCA) en España. Esta denominación agrupa a todas las mermas en el funcionamiento del cerebro por tumores, ictus o accidentes. De ellas, un 45% (135.000) tienen una discapacidad total o grave. Por las distintas causas, se trata de una dolencia que afecta a un elevado porcentaje de jóvenes.
Precisamente determinar justo cuántos son es uno de los objetivos que se han planteado en las jornadas sobre daño cerebral adquirido que se han celebrado en Madrid, ya que la iformación es "escasa, dispersa y poco accesible", según los expertos reunidos.
Hay estudios parciales. Uno realizado en el País Vasco y Navarra calcula que el coste de la atención de cada uno de estos enfermos es de unos 21.000 euros anuales de media (lógicamente, la cifra varía mucho según el grado de afectación). La familia corre con aproximadamente la mitad de estos gastos. También son miembros del núcleo familiar los cuidadores de la mayoría, sobre todo mujeres de alrededor de 60 años. Esta carga les pasa factura: la mitad tiene depresión o ansiedad.
Por eso la Federación Española de Daño Cerebral (Fedace) reclaman una atención adecuada al sistema de dependencia. El director general de Coordinación de Políticas Sociales del Ministerio de Sanidad y Políticas Sociales, Juan Carlos Ramiro Iglesias, asumió el déficit, y anunció la creación de un grupo para "revisar la normativa española y adaptarla a los mandatos de la Convención de la ONU sobre los derechos de las personas con discapacidad".
Las reivindicaciones de este colectivo tendrán una especial visibilidad el próximo domingo, cuando la Fundación Lescer, junto a Fedace, han organizado una cadena humana alrededor del estadio Santiago Bernabéu (Madrid) a las 11.30. Es una conmemoración que se adelanta un día mundial de la enfermedad, que será el próximo lunes.
Fuente: El País, 19/10/09
Enlaces de interés:
FEDACE
ADACE-CLM
26 de octubre, Día del Daño Cerebral Adquirido, Actividades organizadas por ADACE-CLM
Quienes sufren esclerosis múltiple benigna se enfrentan a la contradicción de que se les diagnostique una dolencia degenerativa frente a la que no muestran síntomas, ya que esta 'versión' del trastorno permite a quienes la sufren ser completamente funcionales neurológicamente, incluso 15 años después del comienzo de la enfermedad. Sin embargo, algunos afectados pueden desarrollar ocasionalmente una reactivación de la enfermedad o una progresión de la misma, llegando en ocasiones a experimentar síntomas severos. Ahora, un estudio publicado en la revista 'Neurology' ha determinado que la realización periódica de tests y resonancias magnéticas puede predecir la evolución de la enfermedad a corto plazo.
¿Es distinto el infarto cerebral en hombres que en mujeres? ¿En cuál de los dos sexos son peores los efectos de sufrir un ictus? Éstas son algunas de las cuestiones que tratan de resolver los investigadores desde hace tiempo y que se debatieron en la última conferencia sobre esteroides sexuales y diferencias de género en la enfermedad cardiovascular que se celebra en Colorado (EEUU).