Amilosa, Encondromatosis, Fusobacterium, Síndrome de Klippel-Trenaunay-Weber, Tromboangeítis Obliterante o Linfoma de Burkitt son algunas de las 7.000 Enfermedades Raras que, aproximadamente, existen en el mundo. Poco se sabe de ellas pero, no obstante, la región cuenta con la Unidad de Apoyo para las Enfermedades Raras del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha, cuya misión es proporcionar a los pacientes y sus familias, a las asociaciones, a los profesionales y a los ciudadanos interesados, información actualizada y útil sobre las enfermedades raras. Además de facilitar este asesoramiento de forma genérica, ayudará a las personas a entender más sobre una Enfermedad Rara concreta. Al mismo tiempo facilitará el acceso a los Centros, Servicios y Unidades de Referencia de estas patologías con el fin de obtener la mejor atención sanitaria posible.
Al frente de esta Unidad de Apoyo se encuentra Bibiana Mosquera, responsable del funcionamiento de este organismo, que nació el pasado 17 de enero de 2011, ubicado en los Servicios Centrales del Sescam, en Toledo.
Las llamadas Enfermedades Raras o poco frecuentes son aquellas que afectan a un pequeño número de personas en comparación con la población en general. Según la Unión Europea, son las que tienen menos de 5 casos por cada 10.000 personas.
Las Enfermedades Raras en su mayoría son enfermedades crónicas que producen una gran morbilidad y mortalidad prematura, además de un alto grado de discapacidad y dependencia y, por tanto, un deterioro significativo de la calidad de vida de las personas que las padecen.
Incidencia
Tal y como explica Bibiana Mosquera, "la UE estima que en el territorio de la Unión hay unos 30 millones de personas que pueden estar afectadas por alguna enfermedad rara. En España, siguiendo el corte, serían unos 3 millones. En Castilla-La Mancha, si seguimos así, podríamos estar hablando de unas 100.000 personas".
Por otra parte, de esas 7.000 enfermedades raras que existen, "de 2.000 se sabe bastante, de 3.000 de sabe alguna cosa y de 2.000 realmente tenemos escasísimo conocimiento científico".
La Unidad de Apoyo para las Enfermedades Raras, con apenas seis meses de vida, es pionera en nuestra región. "En la comunidad no hay procedimientos diferentes de los que se practican para cualquier otro paciente, es decir, tenemos los centros de salud y nuestros hospitales que reciben a los pacientes, tengan o no enfermedades raras. Lo que sí es cierto es que a veces la gente no sabe mucho cómo enfocarlo, o a qué especialistas debe derivar, o incluso si deben ir a especialistas de fuera de nuestra región. En todos esos casos nosotros damos información y tratamos de facilitar los trámites administrativos para que a las personas les resulte más fácil acceder a la mejor atención sanitaria posible", indica Bibiana Mosquera.
"Todavía no podemos establecer un número concreto de peticiones de información, porque empezamos en enero. Realmente llevamos poco tiempo. Necesitamos que los ciudadanos nos vayan conociendo. También recibimos consultas de pacientes de enfermedades que no son raras. Por ejemplo, en el primer mes y medio, tuvimos 57 consultas", continúa la responsable de la Unidad de Apoyo para las Enfermedades Raras.
Lo que sí está claro es que para todas las Enfermedades Raras, las esperanzas más importantes y los cambios significativos sobre las mismas se derivan de los avances científicos, sobre todo desde el programa del genoma humano. El progreso espectacular que se ha logrado para algunas enfermedades indica la necesidad de seguir e intensificar los esfuerzos de investigación y la solidaridad social. La región ha dado un paso importante con esta Unidad de Apoyo que, aunque cuenta con pocos recursos, realiza una importante labor.
"Me han operado unas diez veces"
La Osteocondrosis es una enfermedad que afecta a los centros de osificación de los huesos de los niños, caracterizada inicialmente por degeneración y necrosis, seguidas de regeneración y recalcificación. Algunos tipos de Osteocondrosis son: enfermedad de Legg-Calvé-Perthes, enfermedad de Osgood-Schlatter y enfermedad de Scheuermann.
En otras palabras, la Osteocondrosis consiste en la aparición y crecimiento de huesos en las articulaciones.
El surgimiento de huesos en esas zonas provoca que "al final llegas a no mover las articulaciones y no puedes hacer nada", nos cuenta un paciente albaceteño que padece esta enfermedad y que prefiere permanecer en el anonimato.
"Me han operado como unas diez veces, la última de ellas hace un año", indica. Tras cada operación, este paciente tiene que estar "haciendo rehabilitación durante un mes".
Las distintas intervenciones quirúrgicas que ha sufrido se las han practicado en Barcelona y Madrid, en hospitales que cuentan con unidades especializadas para tratar este tipo de enfermedad. No obstante, "cualquier traumatólogo lo puede hacer", reconoce este albaceteño. A pesar de todas estas intervenciones, la Osteocondrosis "se desarrolla en otros sitios", por lo que este paciente es consciente de que deberá pasar más veces por el quirófano si esta enfermedad dificulta la movilidad en otras articulaciones.
Fuente: El Día Digital 25/06/2011
